Guía para migrantes hispanohablantes

Aplicar a un puesto de trabajo es una tarea que implica mucha dedicación, más aún si lo hacemos en un país e idioma diferente al nuestro. Ya lo dice el dicho: Menos, es más. La calidad de la solicitud es la prioridad, por lo que hay que invertir tiempo y ganas. Más vale mandar una buena, que varias a medias. En el proceso, hay varios puntos sobre los que informarse y pasos que dar:

Tu profesión en Alemania:

Profesión de referencia:

¿oficio regulado o no regulado?, ¿salidas laborales?, ¿campos de trabajo?, ¿puestos parecidos? Puedes encontrar esa y mucho más poniendo el nombre de la profesión en alemán en la web de la Agencia Federal de Empleo (Bundesagentur für Arbeit).

– Proceso de homologación:

¿posible, obligatorio, opcional? Es recomendable pedir cita para recibir asesoramiento oficial y gratuito sobre reconocimiento de títulos obtenidos fuera de Alemania.

Documentos necesarios para solicitar empleo:

– Currículum vitae al estilo alemán: informarse de cómo se hace (cronológico inverso, por categorías, con datos completos y sin huecos, con fecha y firma al final del documento). Crear una buena base, según la profesión en alemán y/o en inglés.

– Aconsejado/ estándar en Alemania: Hacerse una foto profesional (Bewerbungsfoto) para el CV y las redes sociales/ portales de empleo (Xing, LinkedIn, Jobbörse…)

– Carta de motivación: informarse de cómo se hace (máximo una página, firmada, nombre de los anexos al final) y buscar un modelo para dejarlo preparado y no tener que empezar de cero cuando llegue una vacante interesante.

– Títulos y otros certificados (formación profesional o académica, certificados de prácticas y experiencia laboral, idiomas, cursos, etc.): solicitarlos si no se tienen, escanearlos y dejarlos ya listos para enviar.

Búsqueda del puesto y solicitud de empleo:

– Informarse sobre el mercado laboral alemán, saber cuánto se cobra en el área, cuántos puestos vacantes hay y cuántas personas buscando empleo por regiones, derecho laboral, tipo de contratos, igualdad de género, protección contra la discriminación…

– Analizar la oferta de trabajo: ¿Qué piden? ¿Tengo el perfil adecuado?

– Investigar sobre la empresa (visión, valores, situación actual, posibilidades/ beneficios…):

Ver quién es la persona encargada y a la que va dirigida la aplicación.

Adaptar el CV para esa vacante.

Redactar la carta de motivación para el puesto concreto.

Corregir carta y CV para que no haya fallos.

Antes de aplicar: comprobar que todo está completo y con la forma requerida.

-Hacerse un perfil en varios portales y ponerse alarmas para recibir ofertas a puestos de interés en tu ciudad semanal- o mensualmente.

Si la primera parte se realizó con éxito, ¡felicidades! El esfuerzo y tiempo invertido mereció la pena. Ahora toca prepararse bien la entrevista:

– Informarse en general sobre el propósito, los tipos de entrevistas y las etapas en Alemania.

– Ver cómo es el código de vestimenta de la profesión en cuestión.

– Prepararse las preguntas básicas que se suelen hacer: por qué aplicas a esa empresa y ese puesto, por qué eres la persona idónea, cuáles son tus puntos fuertes y débiles, etc.

– Practicar la presentación personal (por escrito, delante del espejo o con amistades, familiares, compañeros/as de la misma rama profesional…).

– Saber qué preguntas no deberían hacerte (planificación familiar, religión, enfermedades…) y anticipar cómo actuar en ese caso.

– Volver a leer el puesto, imprimir el CV y la carta de motivación que se envió. Estudiarse el contenido para conocerlo y poder responder preguntas sobre perfil profesional o cargo.

– Leer bien la invitación, anotarse los nombres de las personas presentes en la entrevista, buscar el camino para llegar puntual y sin estrés, llevarse algo para anotar y los documentos.

– Ver qué va a suceder en concreto en esa entrevista para practicarlo (a veces hay que llevar una muestra de trabajo o hay que hacer una presentación en varios idiomas, por ejemplo).

– Imagínate cómo quieres entrar, saludar, de qué hablar al principio para romper el hielo, etc.

– Intenta mantener la calma: les ha interesado tu perfil igual que a ti el trabajo y, además, con cada entrevista aprendes.

– Escucha bien y anótate todo lo que sea de tu interés.

– Lleva preguntas ya pensadas de casa para hacerlas al final.

Cómo tú, muchas personas se han preparado y te pueden dar consejos, así como nuevas ideas. Yo, por mi parte, te propongo esta selección de material recomendado que puede resultarte útil:

Además de ponerte por tu cuenta, puedes buscar apoyo/ asesoramiento oficial y gratuito sobre integración laboral en tu ciudad. Mucho ánimo y ¡hasta la próxima edición!

Paula Cots Gómez,

Asesora y orientadora

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